Antecedentes:
Población: unos 300 millones de habitantes en el siglo XI-XII. En el apogeo del Imperio Romano se calcula que la tierra tiene 150 millones de habitantes que se distribuyen 50 en Roma, 50 en China y el resto.
Para entender lo que significó el movimiento cruzado. En la primera expedición se reunió un ejército de unos 300.000 soldados acompañados de casi un millón de peregrinos.
Unos cálculos rápidos comparativos nos ayudarán a entender: por ejemplo, si la población mundial es de unos 6.500 millones de habitantes, de los que 2.000 millones corresponden al entorno de la civilización occidental, Esto quiere decir, que en la primera cruzada se movilizó el equivalente a unos 15-20 millones de peregrinos y 4-6 millones de soldados. Recorrieron alrededor de 3.500 km de los cuales 1.500 km. a través de territorio altamente hostil. A un ritmo de 8-10 km día por lo que ya de partida cuentan con estar dos años mínimo fuera de casa. Fue un movimiento voluntario, con una finalidad religiosa y con ánimo altruista.
Sirve como comparación algunos movimientos de tropas importantes: Napoleón en la batalla de Austerlitz peleó con 68.000 soldados frente a 89.000 adversarios. La Grande Armeé movilizó 650.000 soldados.
Alejandro Magno batalló en las llanuras de Issos con 31.000 soldados frente a los 120.000 del Imperio Persa.
Anibal dirige a Roma un ejército de 100.000 infantes, 12.000 jinetes y 50 elefantes.
El empuje de los hunos desplaza a 300.000 visigodos que ocupan Moesia (con permiso romano de los cuales 100.000 son aptos para el combate.
En la guerra de las Galias, Julio César pone en marcha un ejército de 120.000 hombres.
Tarik inicia la invasión de España con 7.000 soldados a los que se añaden 5.000 de refuerzo. Tiene que esperar en Toledo la llegada de otros 15.000 para progresar y consolidar sus conquistas
Las invasiones bárbaras, mogoles, etc. tienen carácter nómada y mueven a pueblos enteros.
La cruzada (la primera) es una peregrinación armada. No es una colonización, ni un movimiento migratorio, ni una invasión. Es un fenómeno único en la historia que jamás se repetirá.
1. Remotos:
a) Occidente: dividido con multitud de “jefezuelos” bárbaros que irán conformando lo que posteriormente será el sistema feudal y más tarde las naciones europeas. Son años de oscuridad, muchos de esos pueblos eran autenticas familias de piratas que se dedican a saquear, viven del robo y del crimen, que poco a poco se van asentando. Sin embargo, como dice Gombrich, es una noche estrellada, iluminada con la luz de la esperanza que da una fe: el cristianismo es el catalizador que civiliza y da unidad en la zona latina. Europa inicia su eterno sueño de unidad y en estos remotos tiempos la idea que va tomando forma es la unión a través del Emperador y del Sacro Imperio Romano Germánico del que es paradigma la figura de Carlomagno. En el siglo XI, los que están llamados a unir, se distancian con el conflicto de las investiduras. Terrible pulso entre el Emperador Enrique IV y los Papas. Dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César: el poder civil pierde y ya no colocará a su gente tan fácilmente dentro de la Iglesia, pero es un primer golpe contra la unidad.
Occidente se ve sacudida por la llegada de Los normandos, los húngaros (magiares) y los rusos. La conversión de estos pueblos al cristianismo marca el inicio de su proceso civilizatorio (en el año 1000 se convierten los rusos). En el sur se inicia una lenta y costosa reconquista en la península ibérica.
b) Oriente: el heredero del Imperio Romano, rico y poderoso, con el peso de la cultura griega; la región donde el cristianismo más penetró aportando gran riqueza intelectual, teológica y ritual…pero también muchas herejías: arrianismo, monotelismo, monofisismo, gnósticos, etc. En lo político, unidad en el emperador. Oriente (Romania), siempre en pugna (desde tiempo inmemorial) con Persia. Gigantes con pies de plomo. Trágico será el distanciamiento cultural con occidente que culminará con el definitivo Cisma pocos años antes de la primera cruzada.
c) Islam: el siglo VII es el siglo del Islam y los árabes su vanguardia. Aprovechando el debilitamiento de los persas y los bizantinos se establecen en un extenso territorio. Una religión sencilla, sin clero, sin sacramentos; respeto a la población local a los que cobran un impuesto. En lo político, muestran cierto caos organizativo que lleva a pensar en una posible y pronta recuperación territorial por los imperiales bizantinos. Sin embargo, la conversión al Islam de los turcos (clan Seljuk) (pueblos nómadas mongoles de Asia Central) y su expansionismo y fanatismo, echarán por tierra los planes de reconquista. Hay que empezar a defender.
d) La Iglesia atraviesa en el siglo X un siglo trágico: dominado por las familias romanas, el pontificado es ocupado por personas poco dignas para el cargo, La llamada reforma de Cluny lleva al pontificado a los grandes papas germánicos, que ponen orden en el caos y resuelven a favorablemente el conflicto de las investiduras sobre el nombramiento de Obispos. Salvando esos duros momentos y el de los cismas, la Iglesia contribuye a la pacificación de las costumbres en occidente, y gracias a su prestigio, mejora la seguridad y las venganzas se redujeron. Se instaura la paz de Dios (protección para la Iglesia, sus personas y bienes, clérigos y no combatientes) y la tregua de Dios (épocas del año en las que no se podía combatir –jueves a domingo- cuaresma, etc.). Además, transforma al guerrero en caballero, proceso que culminará con la figura de las órdenes militares. La religiosidad popular se manifiesta entorno a los monasterios y empiezan a surgir organizaciones privadas de origen religioso que potenciarán el desarrollo civil: los gremios y las cofradías. Los cristianos de occidente tienen una fe profunda y están unidos. En occidente no se conoce la herejía y todos los errores son “extranjeros”. El abuso de las indulgencias tendrá terribles consecuencias. A veces, lo que se empieza es bueno pero si se vuelve malo, se hace peor: esto es una constante en la historia del hombre, pasó con las indulgencias y pasará con las cruzadas, que eran peregrinaciones que muy pronto se manipularon para fines políticos. Nacen las universidades.
e) Peregrinaciones: tres centros de peregrinación: Santiago, Roma y Jerusalén desde fines del siglo V no había habido ninguna ruptura en su comunicación con Oriente. Los cristianos occidentales viajaban en grandes cantidades a Siria, Palestina, y Egipto para visitar los Lugares Santos o para seguir la vida ascética de los monjes Tebaida o del Sinaí. En 385 se fundaron los primeros monasterios latinos en Belén. Ni la invasión bárbara y la posterior árabe desalentó las peregrinaciones a Oriente, aunque la condición deplorable de la Cristiandad Oriental con los musulmanes hizo esta comunicación más difícil.
En Roma el 30 de noviembre de 800, el mismo día en el que León III invocó el arbitraje de Carlomagno, embajadores de Haroun al-Raschid entregaron al rey de los Francos las llaves del Santo Sepulcro, el estandarte de Jerusalén, y unas preciosas reliquias (Einhard, "Annales", ad un. 800, in "Mon. Germ. Hist.: Script.", I, 187); esto fue un reconocimiento del protectorado franco sobre los cristianos de Jerusalén.
Se edificaron iglesias y monasterios pagados por Carlomagno. En el siglo X justo cuando el orden político y social de Europa estaba más perturbado, caballeros, obispos, y abades, actuando por devoción y gusto de la aventura, estaban acostumbrados a visitar Jerusalén y orar en el Santo Sepulcro sin ser molestados.
A fines del siglo XI la ruta de Palestina le era bastante familiar a los cristianos occidentales que tenían al Santo Sepulcro como a la reliquia más venerada y estaban listos a afrontar cualquier peligro para visitarlo.
Próximos
En 1009, Hakem, el Califa fatimí de Egipto, en un ataque de locura ordenó la destrucción del Santo Sepulcro y de todos los establecimientos cristianos en Jerusalén. Después de esto los cristianos fueron cruelmente perseguidos hasta que en 1027. El protectorado Franco fue derrocado y reemplazado por el de los emperadores bizantinos, a cuya diplomacia se debió la reconstrucción del Santo Sepulcro. Incluso se cercó el barrio cristiano con un muro, y unos comerciantes Amalfi, vasallos de los emperadores griegos, construyeron hospicios para peregrinos en Jerusalén, ej. el Hospital de San Juan, cuna de la Orden de los Hospitalarios.
En vez de disminuir, el entusiasmo de los cristianos occidentales por el peregrinaje a Jerusalén pareció más bien aumentar durante el siglo XI. No solos príncipes, obispos, y caballeros, sino aun hombres y mujeres de las más humildes clases emprendieron la jornada santa. Ejércitos enteros de peregrinos cruzaron Europa, y en el valle del Danubio se establecieron hospicios donde podían completar sus provisiones. En 1026 Ricardo Abad de Saint-Vannes, condujo 700 peregrinos a Palestina con gasto de Ricardo II, duque de Normandía. En 1065 más de 12.000 alemanes que cruzaron Europa bajo el mando de Günther, obispo de Bamberg, en su camino a Palestina tuvieron que buscar refugio en una fortaleza en ruinas, donde se defendieron contra una banda de beduinos (Lambert de Hersfeld, en "Mon. Germ. Hist.: Script.", V, 168).
El ascenso de los turcos seleúcidas, sin embargo, comprometió la seguridad de los peregrinos e incluso amenazó la independencia del imperio bizantino y de toda la Cristiandad. En 1070 Jerusalén fue tomada, y en 1071 Diógenes, el emperador griego, fue derrotado y hecho cautivo en Mantzikert. Asia Menor y toda Siria se volvieron presa de los turcos. Antioquía sucumbió en 1084, y para 1092 ni una de las grandes sedes metropolitanas de Asia permanecía en posesión de los cristianos.
La batalla de Manzikert (19 de agosto de 1071): claves de esta batalla: intriga política y antimilitarismo (pacifismo). Alp Arslan vs Romanus Diógenes (60.000 soldados bien adiestrados y mercenarios francos y germanos). Proporción de tres griegos a cinco turcos o al revés). Error táctico: movilidad y facilidad de retirada. No buscaron un punto de “choque”: río, desfiladero, montaña que quebrará la retirada. Cuando atardeció la retirada fue desordenada por la distancia y algunas traiciones (tropas de reserva) y la noche se convirtió en una matanza. División del ejército en dos bloques que debilitó a los romanos. No entraron en batalla las tropas de reserva –traición- lo que empeoró la ya difícil situación. Toda la península de Anatolia fue machacada y saqueada. Los romanos siguieron con sus luchas internas y a pesar que Diógenes había pactado con los turcos la paz, es depuesto, sacado los ojos y encerrado donde pronto morirá, los turcos pensaron que ya no pacto.
lunes, 15 de noviembre de 2010
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